El modelo de trabajo híbrido en América Latina está entrando en una nueva etapa. Aunque sigue siendo el esquema preferido por la mayoría de los trabajadores, cada vez exige una mayor presencia física en las oficinas. Así lo revela el estudio “IA y presencialidad: el nuevo panorama laboral”, elaborado por WeWork.
Según el informe, basado en más de 5.000 encuestas en la región —575 de ellas en Colombia—, el 57 % de los profesionales que trabajan bajo modalidad híbrida ya asiste a la oficina tres o más días a la semana. En paralelo, el trabajo completamente presencial continúa en aumento: hoy representa el 48 % de los esquemas laborales, frente al 16 % registrado en 2023.
“Estamos viendo una evolución del trabajo híbrido. Las empresas entendieron que la flexibilidad sigue siendo clave, pero también que la presencialidad aporta valor en términos de colaboración, cultura organizacional y productividad”, explicó Claudio Hidalgo, presidente de WeWork para Latinoamérica.
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Pese a este retorno progresivo a la oficina, el trabajo híbrido se mantiene como la opción favorita del talento. El 54 % de los encuestados aseguró preferir este esquema y, entre ellos, el 45 % estaría dispuesto a asistir de forma presencial tres o más días a la semana. Esto evidencia que empresas y trabajadores están encontrando un punto medio entre flexibilidad y contacto directo.
La presencialidad responde, en gran medida, a la necesidad de fortalecer la integración de los equipos. Entre las principales ventajas señaladas por los trabajadores se destacan la cohesión de los grupos de trabajo (69 %), el fortalecimiento de las relaciones interpersonales (60 %) y una comunicación más directa (52 %).
Sin embargo, el regreso a la oficina sigue enfrentando desafíos importantes en Colombia. El estudio señala que el 22 % de los trabajadores tarda más de una hora diaria en desplazamientos y otro 21 % invierte dos horas o más en trayectos de ida y vuelta. De hecho, el tiempo de traslado fue identificado como la principal desventaja de la presencialidad por el 87 % de los encuestados.
En este contexto, las empresas también están replanteando el rol de las oficinas. Los trabajadores valoran cada vez más espacios cómodos, flexibles y funcionales, con áreas de concentración, zonas colaborativas y modelos de coworking que permitan equilibrar productividad y bienestar.
La investigación también muestra que la inteligencia artificial empieza a consolidarse como complemento del trabajo híbrido y presencial. El 63 % de las empresas ya implementó herramientas de IA y el 97 % de los trabajadores manifestó interés en capacitarse en estas tecnologías. No obstante, su adopción no parece acelerar el retorno total a la oficina: el 48 % afirmó que no volvería a un esquema completamente presencial solo por contar con IA avanzada.
Para WeWork, el panorama laboral de los próximos años apunta a modelos más flexibles pero también más estructurados, en los que la presencialidad deja de ser una obligación automática y asume un rol estratégico dentro de la experiencia laboral.
