Comfama presentó su balance de 2025, un año marcado por los retos sociales y económicos, en el que la cooperación y la confianza fueron el eje de su gestión. A través del trabajo conjunto con más de 1.000 aliados públicos y privados y cerca de 4.500 proveedores, la Caja de Compensación impactó a 4,7 millones de personas en Antioquia.
Durante el año, Comfama fortaleció su papel como institución de confianza en el país. Según la más reciente Encuesta Mundial de Valores, las cajas de compensación se mantienen entre las organizaciones con mayor credibilidad en Colombia. En el caso de Comfama, estudios de Valor Percibido reflejan una calificación de 4,74 sobre 5 en confianza por parte de sus afiliados.
Lea también: El nuevo perfil del talento que buscan las empresas en Colombia
En materia de salud, y en alianza con EPS Sura, la entidad atendió a 1,9 millones de afiliados en una red compuesta por 52 sedes y una clínica. En educación y cultura, inició la operación de la Biblioteca Pública Débora Arango en Envigado y entregó la segunda etapa del Claustro Comfama San Ignacio, proyecto que ya suma una inversión de $45 mil millones.
El balance también incluyó avances en infraestructura y empleo. En 2025, Comfama invirtió más de $52.600 millones en obras y tecnología, apoyó a 137 mil personas en la búsqueda de empleo y acompañó a 640 mil familias con subsidios para vivienda, desempleo y calidad de vida, por un total de $783 mil millones.
A nivel financiero, los ingresos totales de Comfama, incluyendo filiales, alcanzaron los $3,1 billones, mientras que el patrimonio llegó a $1,25 billones. La entidad cerró el año con presencia en 43 municipios por fuera del Valle de Aburrá y una red de 317 puntos de atención en el departamento.
“Somos una entidad sin ánimo de lucro que cumple un papel clave en el tejido social antioqueño. La cooperación se ha traducido en confianza y en resultados que benefician a empresas, trabajadores y comunidades”, señaló David Escobar Arango, director de la entidad.
De cara a 2026, Comfama priorizará el desarrollo de proyectos de hábitat, la expansión de servicios de salud, el fortalecimiento de su red educativa y la adaptación de su oferta al cambio demográfico y a las nuevas dinámicas familiares.
