En el marco del Día Mundial de la Actividad Física, la Red Colombiana de Actividad Física (REDCOLAF) hizo un llamado de atención sobre el impacto creciente del sedentarismo, una condición que hoy se consolida como uno de los principales factores de riesgo para la salud a nivel global.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca del 31 % de los adultos en el mundo, equivalente a unos 1.800 millones de personas, no cumplen con los niveles mínimos recomendados de actividad física, lo que los expone a un mayor riesgo de enfermedades crónicas.
A esta advertencia se suma la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que señala que las personas con niveles insuficientes de actividad física presentan entre 20 % y 30 % más riesgo de muerte en comparación con aquellas que se mantienen activas.
Un desafío creciente en Colombia
En Colombia, la situación también genera preocupación. Cifras oficiales en salud indican que el 44 % de la población presenta niveles insuficientes de actividad física, lo que representa un desafío importante para la salud pública y el bienestar de la población.
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Expertos advierten además sobre una consecuencia silenciosa del sedentarismo: la sarcopenia, una pérdida progresiva de masa muscular asociada al deterioro funcional, mayor riesgo de enfermedades crónicas y reducción de la calidad y esperanza de vida.
“La conversación sobre salud suele centrarse en órganos como el corazón o el cerebro, pero el músculo es clave para la funcionalidad, la autonomía y la prevención de enfermedades”, explicó Iván Darío Escobar, médico internista, endocrinólogo y coordinador nacional de REDCOLAF.
La inactividad física es reconocida por organismos internacionales como uno de los principales factores de riesgo para enfermedades no transmisibles, entre ellas la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y la obesidad, que hoy representan una de las mayores cargas para los sistemas de salud.
“La actividad física no debe entenderse como una opción, sino como una intervención esencial en salud pública. Incluso pequeños cambios, sostenidos en el tiempo, pueden generar impactos significativos”, agregó Escobar.
Desde REDCOLAF se insiste en que el movimiento no debe limitarse únicamente al ejercicio estructurado. Actividades cotidianas como caminar, subir escaleras o mantenerse activo durante el día también contribuyen de manera significativa a mejorar la salud.
El Día Mundial de la Actividad Física busca visibilizar el papel del movimiento como herramienta fundamental para promover la salud, el bienestar y la calidad de vida. REDCOLAF, por su parte, continúa articulando esfuerzos entre el sector salud, académico y comunitario para fomentar hábitos de vida activa en el país, basados en evidencia científica y estrategias de salud pública.
