La estrategia fue expuesta ante representantes internacionales en diálogos de alto nivel de la OCDE. Desde 2024, reporta 961 hectáreas recuperadas, más de 253.000 árboles sembrados y 2.319 mineros vinculados.
Corantioquia presentó en Chile su modelo de Minería Regenerativa, una estrategia que busca transformar las prácticas extractivas mediante la formalización minera, la recuperación ambiental y el desarrollo de alternativas económicas sostenibles.
La propuesta fue expuesta durante los diálogos internacionales de alto nivel de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), centrados en gobernanza, debida diligencia y sostenibilidad en las cadenas globales.
Lea también: Clic abre vuelos a Tumaco, Saravena y Apartadó desde Bogotá
Según la corporación, desde 2024 el modelo ha permitido recuperar 961 hectáreas de terreno degradado y sembrar 253.433 árboles. Además, se han otorgado 21 licencias ambientales y vinculado a 2.319 mineros a procesos orientados a mejorar las prácticas del sector.
Recuperación ambiental y oportunidades para las comunidades
Entre los avances presentados también se destacan la instalación de 442 cámaras trampa para el monitoreo de fauna silvestre y la evaluación de 42 fuentes hídricas. Asimismo, el fortalecimiento del acueducto de Tarazá beneficia a más de 400 habitantes.
En el componente social, la estrategia registra la participación de 291 mujeres mineras y la capacitación de 262 personas en buenas prácticas ambientales.
Otro de sus frentes es la diversificación económica. Para ello, se han impulsado 16 proyectos productivos relacionados con cacao, piscicultura, apicultura, turismo de naturaleza y joyería, como alternativas de ingreso para familias mineras de subsistencia.
La iniciativa también articula cinco empresas con 78 unidades productivas que se encuentran en proceso de formalización minera.
Con su participación en Chile, Corantioquia busca mostrar ante escenarios internacionales cómo la formalización, la restauración de ecosistemas y la inclusión social pueden integrarse a la actividad minera y contribuir a una transición hacia modelos de producción más sostenibles.
