La historia de Ulises y su largo regreso a Ítaca dejó los versos de Homero para llegar a la pantalla grande de la mano de Christopher Nolan. El director llevó el rodaje de La Odisea por algunos de los paisajes más sorprendentes de Marruecos, Grecia, Italia, Islandia, Escocia y el Sáhara Occidental.
La película, protagonizada por Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway y Zendaya, fue filmada íntegramente con cámaras IMAX y convirtió sus escenarios naturales en parte fundamental de la historia.
Más allá del cine, las locaciones despertaron interés turístico por tratarse de lugares que combinan historia, naturaleza y patrimonio.
1. Marruecos: la Troya de Nolan
En Aït Benhaddou, una antigua ciudadela de construcciones de tierra y Patrimonio Mundial de la Unesco, se recreó Troya. También se utilizaron las playas de Essaouira para algunas escenas relacionadas con el Caballo de Troya.
2. Grecia: los paisajes de Homero
El Peloponeso fue otro de los grandes escenarios. Allí aparecen lugares como la Cueva de Néstor, el Castillo de Methoni, la playa de Voidokilia y la fortaleza de Acrocorinto.
3. Italia: Favignana como Ítaca
La isla de Favignana, frente a Sicilia, fue escogida para representar Ítaca, el hogar al que Ulises intenta regresar. El Castello di Santa Caterina también hace parte de la ambientación.
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4. Islandia: el reino de Hades
Los paisajes volcánicos y las playas de arena negra de Islandia sirvieron para recrear uno de los episodios más oscuros del viaje de Ulises: su descenso al reino de Hades.
5. Escocia: el mundo de Circe
El rodaje pasó por Moray Firth, el bosque de Culbin y los alrededores del Castillo de Findlater, escenarios que aportaron la atmósfera para representar el episodio de la isla de Circe.
6. Sáhara Occidental: las Dunas Blancas
Cerca de Dakhla, las llamadas White Dunes fueron utilizadas para filmar escenas entre Ulises y Atenea, sumando un paisaje desértico al recorrido internacional de la producción.
Así, La Odisea no solo llevó al cine uno de los relatos más antiguos de la literatura occidental, sino que también convirtió sus escenarios reales en nuevos destinos de interés para viajeros y amantes del cine.
