En el marco del Día Internacional de los Tumores Cerebrales, especialistas de la Clínica General del Norte, institución que hace parte de Zentria, alertaron sobre los desafíos que enfrenta Colombia frente a esta patología, considerada una de las más complejas y, al mismo tiempo, una de las más desatendidas dentro del sistema de salud.
Uno de los principales problemas es la ausencia de un registro estadístico nacional unificado, lo que dificulta dimensionar con precisión el impacto real de los tumores cerebrales en el país. No obstante, el comportamiento epidemiológico a nivel mundial evidencia un aumento sostenido de casos, tanto de tumores primarios como de metástasis cerebrales derivadas de otros tipos de cáncer.
A este panorama se suman las desigualdades regionales en el acceso a diagnósticos oportunos y tratamientos especializados. La falta de tecnología avanzada fuera de las principales capitales, la escasez de neurocirujanos con formación en neuro-oncología y la fragmentación de los criterios médicos hacen que, en varias zonas del país, la atención sea limitada o poco eficiente.
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“Los tumores cerebrales en Colombia son una patología olvidada por la falta de tecnología regional. En nuestra institución atendemos hasta ocho casos nuevos al mes y recibimos entre cuatro y cinco pacientes que requieren reintervenciones, muchas veces porque en sus lugares de origen no fue posible realizar una resección completa de la lesión”, explicó el Nadim Abdalá, neurocirujano de la Clínica General del Norte.
Síntomas variables y diagnóstico tardío
El diagnóstico oportuno es un factor determinante para la expectativa de vida de los pacientes. Sin embargo, los tumores cerebrales suelen presentar síntomas inespecíficos y cambiantes, razón por la cual son catalogados como “camaleónicos” por la comunidad médica. Las manifestaciones clínicas dependen directamente de la localización de la lesión y, en muchos casos, son subestimadas.
Entre los signos de alerta más frecuentes se encuentran dolores de cabeza persistentes y progresivos, crisis convulsivas sin antecedentes, pérdida de sensibilidad en extremidades o rostro, así como alteraciones del comportamiento, del lenguaje o de la visión. La recurrencia de estos síntomas exige una valoración médica inmediata.
Tecnología y tratamiento integral, claves para la sobrevida
De acuerdo con los especialistas, el pronóstico del paciente depende en gran medida de la posibilidad de realizar una resección tumoral máxima segura, un procedimiento que busca extraer la mayor cantidad posible del tumor sin comprometer funciones vitales. Este objetivo solo es alcanzable mediante el uso de tecnología de última generación y un enfoque interdisciplinario.
En este sentido, la Clínica General del Norte ha fortalecido su capacidad diagnóstica y quirúrgica con herramientas como microscopios de visión multicameral, neuronavegación dinámica, aspirador ultrasónico, resonancia magnética avanzada y funcional, PET, sistemas de estimulación cortical y software especializado de planeación quirúrgica.
“Recibir un diagnóstico de tumor cerebral no es el final, sino el inicio de una oportunidad. Con medicina de precisión y una planificación rigurosa, logramos tasas de complicaciones inferiores al 5 %, muy por debajo del promedio mundial. Hoy existen alternativas terapéuticas para cada tipo de tumor”, concluyó el Dr. Abdalá.
