En Colombia, miles de personas mayores continúan trabajando sin pensión ni protección social, sosteniendo sus hogares a través de la microempresa y, en muchos casos, desde la informalidad. Esta realidad, lejos de ser excepcional, evidencia una transformación silenciosa del mercado laboral: la economía plateada se consolida como un pilar productivo que sigue sin el respaldo suficiente del sistema formal.
Actualmente, el Proyecto de Ley de Economía Plateada, que cursa en el Congreso de la República, busca crear un marco normativo para impulsar el empleo, el emprendimiento y la inclusión financiera de la población adulta mayor. La iniciativa responde a un fenómeno estructural: más del 45 % de las personas mayores de 50 años se encuentra en la informalidad, pese a que este grupo aporta cerca del 15 % del crecimiento del consumo en el país.
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En Antioquia, la participación de los adultos mayores en la microempresa es especialmente visible. La Encuesta de la Empresa Micro 2025 revela que el 26 % de los emprendedores tiene más de 56 años, muchos de ellos con ingresos limitados, sin formación técnica y trabajando jornadas extensas para sostener sus negocios y familias.
Durante 2025, Interactuar acompañó a más de 6.500 empresarios de economía plateada con créditos y programas de fortalecimiento empresarial. No obstante, el acceso a financiamiento sigue siendo una de las principales barreras, especialmente para mujeres, quienes representan más del 50 % de este grupo emprendedor.
Más allá de la asistencia financiera, el reto está en reconocer a la economía plateada como un actor estratégico del desarrollo local. Son negocios de cercanía, comercio y servicios que mantienen activa la economía de barrios y municipios, demostrando que la experiencia sigue siendo un activo productivo clave.
La economía plateada no demanda caridad, sino oportunidades reales, formación y políticas públicas acordes a su aporte. Ignorarla es desaprovechar uno de los motores más resilientes del tejido económico colombiano.
