La inteligencia artificial ya transformó el trabajo cotidiano en Colombia, pero su impacto aún no se refleja con la misma fuerza en las decisiones estratégicas de las empresas. Así lo advierte CEIPA, al señalar una brecha creciente entre el uso operativo de la IA por parte de los colaboradores y su incorporación real en la planeación, la gobernanza y la formación profesional.
De acuerdo con la institución, en 2026 la conversación sobre inteligencia artificial ya no debería centrarse en la herramienta, sino en la capacidad de las organizaciones para convertirla en criterio, productividad e innovación. Hoy, muchos trabajadores usan IA para optimizar tareas, pero las empresas siguen sin integrar esta tecnología en sus modelos de liderazgo, toma de decisiones y diseño estratégico.
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CEIPA plantea que este escenario exige una transformación profunda en el perfil profesional que demanda el país. Más allá del dominio técnico, habilidades humanas como el pensamiento crítico, la interpretación de datos, la ética, la creatividad y la toma de decisiones complejas se vuelven más valiosas precisamente porque la IA automatiza lo operativo.
El reto, advierte la institución, es evitar que Colombia se limite a formar usuarios de inteligencia artificial y avanzar hacia la formación de profesionales capaces de liderar con IA, con criterio, responsabilidad y visión estratégica. En ese camino, las universidades deben ir más allá del discurso y llevar la IA a experiencias reales de aprendizaje, conectadas con los desafíos del entorno empresarial.
Para CEIPA, la respuesta pasa por fortalecer la relación entre universidad, empresa y ecosistema digital, con un enfoque en gobernanza, formación y uso estratégico de la tecnología. En un contexto donde la IA ya avanza dentro del trabajo cotidiano, la mayor preocupación no es la velocidad de adopción, sino la falta de criterio, estructura y preparación para lo que viene.
