Ahorro en Colombia: el 96,5 % de los adultos tiene depósitos

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El Reporte de Inclusión Financiera 2025 evidencia avances en el acceso al sistema financiero. Sin embargo, mantener hábitos de ahorro sostenibles sigue siendo un desafío para miles de personas y hogares.

Colombia continúa avanzando en inclusión financiera. Según el Reporte de Inclusión Financiera 2025, el 96,5 % de la población adulta cuenta con al menos un producto de depósito. Las cuentas de ahorro mantienen una participación destacada, mientras que los depósitos de bajo monto registran un crecimiento importante.

Sin embargo, tener una cuenta o un producto financiero no garantiza que las personas logren ahorrar de manera constante. Las diferencias de ingresos, las brechas de género y las condiciones territoriales siguen influyendo en la capacidad de construir un respaldo económico, especialmente entre los jóvenes y la población rural.

El uso del crédito también plantea retos para las finanzas personales. La tarjeta de crédito es el producto de mayor utilización, seguida por el crédito de consumo, el microcrédito y el crédito de vivienda. En este contexto, la educación financiera resulta clave para tomar decisiones informadas, controlar los gastos y destinar una parte de los ingresos al ahorro y a proyectos de mediano y largo plazo.

Octubre, una oportunidad para fortalecer el hábito del ahorro

Cada 31 de octubre se conmemora el Día Mundial del Ahorro, una fecha que tiene su origen en el Primer Congreso Internacional del Ahorro, celebrado en Milán, Italia, en 1924. La iniciativa busca promover hábitos financieros responsables que contribuyan a la estabilidad económica de las personas y las familias.

En el marco de esta conmemoración, Confiar Cooperativa Financiera promueve el ahorro consciente como una herramienta para alcanzar metas personales, afrontar imprevistos y mejorar la tranquilidad económica.

Bajo el principio «Ahorrar con paciencia y gastar con parsimonia», la cooperativa invita a revisar la manera en que se administran los ingresos y a establecer objetivos de ahorro acordes con la capacidad económica de cada persona.

Herramientas digitales para administrar el dinero

La transformación de los servicios financieros ha ampliado las opciones para administrar los recursos. Herramientas como Bre-B, el sistema de pagos inmediatos interoperables de Colombia, los depósitos de bajo monto y las operaciones desde el celular facilitan el acceso y la gestión del dinero.

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No obstante, disponer de estas alternativas también requiere organización y disciplina. Mantener recursos en una cuenta de ahorros, considerar un certificado de depósito a término (CDT) o evaluar otras alternativas de inversión puede ayudar a construir un respaldo económico, dependiendo de las metas, el plazo y el nivel de riesgo que cada persona esté dispuesta a asumir.

El ahorro también puede convertirse en el primer paso para financiar estudios, emprender, viajar, adquirir vivienda o contar con recursos disponibles ante una emergencia.

El ahorro cooperativo y su impacto en las comunidades

Desde el modelo cooperativo, el ahorro también puede tener una dimensión colectiva. Confiar señala que sus excedentes se destinan a beneficios para sus asociados y al respaldo de iniciativas sociales, culturales y ambientales.

La entidad también destaca la modernización de sus servicios, que permite realizar trámites como la vinculación, la apertura de productos de ahorro, los pagos mediante códigos QR y los retiros sin tarjeta desde el celular, de acuerdo con las opciones habilitadas por la cooperativa.

Cinco recomendaciones para empezar a ahorrar

Construir un hábito de ahorro no necesariamente exige grandes cantidades de dinero. La constancia y la planificación pueden marcar la diferencia. Estas son algunas recomendaciones para comenzar:

  • Definir una meta: establecer para qué se quiere ahorrar y en cuánto tiempo se espera alcanzar el objetivo.
  • Separar una parte de los ingresos: destinar periódicamente una cantidad acorde con la capacidad económica, incluso si es pequeña.
  • Priorizar los gastos esenciales: revisar el presupuesto e identificar compras que pueden aplazarse o evitarse.
  • Crear un fondo para emergencias: reservar recursos para afrontar gastos inesperados sin depender exclusivamente del crédito.
  • Ahorrar con propósito: relacionar el dinero reservado con objetivos personales, familiares o profesionales.

El ahorro consciente no consiste únicamente en guardar dinero, sino en tomar decisiones que permitan aprovechar mejor los ingresos, responder ante imprevistos y construir mayor estabilidad financiera a largo plazo. La clave está en comenzar con metas realistas y mantener el hábito de acuerdo con las posibilidades de cada hogar.

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