La industria global de los videojuegos alcanzó US$39.400 millones y Latinoamérica lideró el crecimiento con un aumento del 25 %, según NielsenIQ.
Jugar videojuegos ya no es solo cuestión de tener una consola o un computador. El gaming se convirtió en un enorme ecosistema que incluye equipos, accesorios, conectividad, infraestructura y nuevas tecnologías como la inteligencia artificial.
Según el más reciente Global Gaming Trends Report de NielsenIQ, la economía global del gaming alcanzó US$39.400 millones entre julio de 2025 y junio de 2026.
Y hay un dato que llama especialmente la atención: Latinoamérica fue la región que más creció, con un 25 %, por encima de Europa del Este, Asia y Europa Occidental.
El gaming también está cambiando la forma de comprar
El crecimiento se está dando principalmente en internet. Las ventas online de hardware, accesorios e infraestructura aumentaron 11 %, frente al 5 % registrado en tiendas físicas.
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Además, los jugadores están tardando más en reemplazar sus equipos, por lo que fabricantes y distribuidores buscan nuevas oportunidades en mejoras de rendimiento, ecosistemas conectados e inteligencia artificial.
No todos los gamers buscan lo mismo
El estudio identifica tres grandes perfiles.
Los gamers de desempeño son los más exigentes con las especificaciones técnicas y prestan especial atención a la tarjeta gráfica, la memoria RAM y el procesador.
Los gamers de consola suelen mostrar una fuerte fidelidad hacia sus marcas favoritas, mientras que los gamers casuales priorizan principalmente el precio y la facilidad de uso.
Volantes, audífonos e IA ganan terreno
El gaming también está saliendo de la pantalla. Durante el periodo analizado, las ventas de volantes crecieron 22 % y las de pedales un 88 %, impulsadas por el auge de la simulación.
También aumentaron las ventas de teclados especializados para gaming, con un 16 %, y audífonos, con un 10 %.
A esto se suma la inteligencia artificial, que comienza a transformar la experiencia de juego mediante personajes capaces de conversar, asistentes de aprendizaje y mundos que pueden reaccionar en tiempo real a las acciones del jugador.
El informe apunta a que las empresas capaces de combinar estas tecnologías con ecosistemas conectados tendrán mayores oportunidades en el futuro de una industria que cada vez se parece menos a la idea tradicional de simplemente “jugar”.
