Corantioquia realizó la entrega de 23 animales silvestres al Parque de la Conservación de Medellín, en un trabajo articulado con la Universidad de Antioquia, con el propósito de garantizar el bienestar y la protección de especies que no pudieron regresar a su hábitat natural.
Los individuos, entre aves y mamíferos, fueron víctimas de tráfico y tenencia ilegal, atropellamientos y otras situaciones que afectaron sus condiciones físicas y comportamentales, impidiéndoles iniciar un proceso exitoso de rehabilitación para su liberación.
Aunque el objetivo principal de la Corporación es la recuperación y retorno a la vida silvestre, en estos casos los animales pasarán a formar parte de programas de conservación bajo cuidado humano especializado, donde recibirán acompañamiento técnico permanente y contribuirán a procesos de educación ambiental y sensibilización ciudadana.
Especies entregadas
Entre los animales entregados se encuentran:
- Ocho guacamayas bandera (Ara macao)
- Seis guacamayas gonzala (Ara ararauna)
- Una lora frentiamarilla (Amazona ochrocephala)
- Una tucaneta culirroja
- Un pisingo
- Un chigüiro menor
- Tres martejas o monos nocturnos
- Un zorro perro
- Un puma
Varias de las guacamayas estuvieron entre dos y cinco años en cautiverio, muchas con afectaciones derivadas del recorte de alas y el confinamiento prolongado. Algunos individuos fueron entregados voluntariamente por ciudadanos; otros fueron rescatados o incautados en operativos realizados con acompañamiento de la Fiscalía.
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Uno de los casos particulares es el de una lora frentiamarilla que permaneció ocho años en cautiverio y presenta xantocromismo, una alteración en la pigmentación que modifica el color natural de su plumaje.
“Desde Corantioquia seguimos protegiendo la vida. Nuestro mayor propósito es que ningún animal tenga que llegar a nuestro Hogar de Paso. Cuando lo hacen, generalmente es porque han sido víctimas del tráfico ilegal o de situaciones que vulneran su bienestar”, afirmó la directora general de la entidad, Liliana Taborda González.
Caso especial: puma rescatado en Yolombó
Uno de los casos más sensibles fue el de un puma rescatado en diciembre pasado en el municipio de Yolombó.
La cría, de aproximadamente 20 días de nacida y con un peso inferior a un kilogramo, fue hallada tras un llamado de emergencia. Luego de la valoración técnica, se determinó que no era apta para regresar a su hábitat natural debido al escaso tiempo que permaneció con su madre, lo que le impidió desarrollar las habilidades necesarias para sobrevivir en libertad.
Tras buscar alternativas en distintas instituciones del país que desarrollan procesos de rehabilitación con fines de liberación, se decidió trasladarlo al Parque de la Conservación, donde recibirá atención especializada permanente.
“El caso del puma representa un esfuerzo técnico y humano por preservar la vida de un individuo vulnerable, pero también es una oportunidad pedagógica para sensibilizar a la ciudadanía sobre las consecuencias del tráfico y la intervención indebida en la fauna silvestre”, señaló la directora.
Alianza por la biodiversidad
La articulación entre autoridad ambiental, academia y centro de conservación fortalece no solo el bienestar de los animales entregados, sino también los procesos de educación ambiental en la ciudad.
Desde la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Antioquia, se acompañó el proceso a través de su Unidad de Diagnóstico y Hospital Veterinario, aportando conocimiento científico en la atención, valoración e intervención de fauna silvestre.
Con esta entrega, Corantioquia reafirma su compromiso con la protección de la biodiversidad y con la construcción de una cultura ciudadana que rechace el tráfico y la tenencia ilegal de fauna silvestre.
