Bogotá, febrero de 2026. El peso colombiano se ha apreciado un 26 % desde finales de 2025, convirtiéndose en una de las monedas con mejor desempeño en América Latina y superando a economías como Chile, Brasil y México. De acuerdo con el más reciente análisis de AXI, este comportamiento no responde a una debilidad coyuntural del dólar, sino a un cambio estructural en la asignación global de capitales.
Según el informe, varias monedas de la región han seguido esta tendencia: el peso chileno registra ganancias del 15 %, el real brasileño del 17 % y el peso mexicano del 21 %. Para los analistas, este movimiento refleja una rotación permanente fuera de activos estadounidenses, impulsada por las crecientes dudas sobre la independencia de la Reserva Federal de Estados Unidos.
Tasas altas y estabilidad política impulsan al peso colombiano
El análisis destaca que el desempeño superior de Colombia se explica por una convergencia de factores económicos y políticos. Entre ellos, sobresalen las tasas reales elevadas, que atraen flujos de inversión tipo carry trade, y una percepción de estabilidad política que ha sorprendido positivamente a los mercados internacionales.
“El desempeño superior de Colombia surge de tasas reales altas que atraen capital y de una estabilidad política que contrasta con la incertidumbre en otros países de la región”, señaló Thiago Duarte, analista de mercado en AXI.
Le puede interesar: Expofitness 2026 traerá HYROX por primera vez a Colombia
A diferencia de México, marcado por la incertidumbre en su reforma judicial, o Brasil, afectado por tensiones fiscales, Colombia evitó medidas extremas. Este contexto dio lugar a lo que los analistas denominan el “trade político”, una prima de confianza que ha favorecido al peso colombiano.
Política monetaria y materias primas refuerzan el panorama
El informe también resalta el papel del Banco de la República, que ha realizado recortes cautelosos de 25 puntos básicos, manteniendo diferenciales de tasas atractivos frente a otras economías. Esta estrategia, sumada a la fortaleza de las exportaciones de materias primas, respalda la proyección de una tasa terminal cercana al 7 % hacia finales de 2026.
En el contexto regional, el análisis subraya que las bolsas latinoamericanas también se han beneficiado. En Chile, el mercado accionario ha subido 12 % impulsado por el cobre, mientras que en Brasil las entradas de inversión extranjera directa han superado las expectativas, pese al ruido político.
¿Cambio estructural en los mercados globales?
Para AXI, la conclusión es clara: no se trata de una reversión cíclica, sino de una diversificación permanente de portafolios globales. Incluso ajustes moderados en las estrategias de cobertura podrían desencadenar ventas masivas de dólares, a medida que los inversores institucionales reconsideran su exposición a mercados emergentes.
“Las monedas de la región no están sobreextendidas; están reajustando el riesgo institucional que hoy enfrentan los activos estadounidenses”, concluyó Duarte.
Este escenario posiciona al peso colombiano como uno de los principales protagonistas del nuevo ciclo financiero en América Latina, con implicaciones relevantes para inversionistas, empresas y la economía nacional.
